
Agentes de deterioración de los documentos
Realizar la correcta identificación de los agentes de deterioración es fundamental para utilizar correctamente la ficha diagnóstico y aplicar eficazmente la metodología. Las siguientes imágenes ilustran algunos de los daños más frecuentemente encontrados en los acervos parroquiales.

Daños fisico-químicos del soporte
El incremento de acidez causa la escisión de las cadenas de celulosa provocando la pérdida de resistencia y durabilidad de los papeles.

Daños causados por insectos
Pérdidas de soporte causada por insectos capaces de cavar galerias al alimentarse de los materiales orgánicos (papel, colas, pieles).

Daños ambientales
Partículas contaminantes depositadas sobre los soportes que carecen de guardas y cajas de protección.

Daños fisico-químicos de las tintas Fe
Corrosión de las tintas metaloácidas que deriva de la combinación de oxígeno atmósferico y el exceso de iones de hierro II en su composición.

Daños causados por microorganismos
Disgregación de la celulosa provocada por la alimentación de microorganismos (hongos), cuyas hifas crecen sobre el sustrato.

Daños causados por HR excesiva
Manchas causadas por la humedad ambiental excesiva que imposibilitan la legibilidad de la información contenida en los documentos.

Daños de la encuadernación
Deterioro físico provocado por el manoseo del ejemplar, relacionado a la degradación química o envejecimiento de los materiales.

Daños por almacenaje inadequado
Roturas, deformaciones y manchas que dervan del inadecuado almacenamiento de los ejemplares.

Intervenciones anteriores inadecuadas
Una de las más frecuentes es la colocación de cintas autoadhesivas que causan daños perjudiciales e incluso irreversibles.